Virgen María, Reina más fiel, Madre y defensora nuestra, te honramos hoy, ante tu imagen bendita, para confiar y entregar a tu Corazón purísimo, nuestra Patria, nuestro pueblo, nuestra parroquia y nuestro lugar, todas las personas en nuestros encuentros y espacios.
Con tu corazón, pedimos la protección, el perdón y el don de la paz de nuestro Salvador Jesucristo, para vivir en seguridad, justicia...