Padre, que eres infinitamente bueno, te dedico este lugar donde vivo con mi familia, mi hogar.
Muchos hogares se han convertido en lugares de discordia, peleas por herencias o deudas financieras, lugares de tristeza y sufrimiento. Algunos están heridos por diversas desordenadas, como la infidelidad, el odio, la pornografía, el egoísmo, la injusticia, el robo, el tráfico de drogas, la falta de respeto, enfermedades graves, trastornos...